Cómo una caña te hace disfrutar más el Amazonas

Siempre trato de encontrar nuevas fronteras para mis notas. En mi reciente viaje a Amazonas, el undécimo en mi carrera, volví a las fuentes, a pescar en spinning. Como muchos de los que pasamos la barrera de los cuarenta, empecé a pescar con señuelos con esta modalidad con reel frontal. A fines del siglo pasado, mi querido amigo, el periodista Rubinho, me inició en el baitcast y lo difundí en las revistas de entonces en la Argentina. Eran contados los que lo practicaban y casi no se conseguían reeles ni cañas en el país. Hoy, afortunadamente, miles de pescadores lo utilizan.

Nunca había llevado equipo de spinning a Amazonas. Natalio Seggioli, backoffice de Ventas de Tech, me sugirió la St. Croix Premier de 8-14 libras. Le contesté: “tan poco”. Y poniéndome en el papel de pescado (un poco flaco, pero, en fin…), procedió a hacer fuerza como si luchara para traerme a la lancha y quedé asombrado de ver cómo se doblaba al máximo sin sufrir ningún tipo de avería y con una curva que traslucía su potencia Medium-Heavy.

Con las expectativas encendidas, la cargué en el bote de aluminio en la primera de las seis jornadas en Ecolodge da Barra, pleno corazón del Amazonas brasileño. En una junta de aguas, a la salida de un riacho, le coloqué un paseante. Me paré en la plataforma de proa y comprobé que, con la manija a la izquierda, me resultaba excelente bajar la punta de la caña y darle toques a la vara mientras recogía para que el artificial se meneara.

Cachorras, tucunarés y bicudas atacaron con furia haciendo volar el señuelo por los aires. Probé también con una hélice grande y, si bien se trabaja con cadencia, como es necesario traerla con más violencia, para el próximo viaje llevaré una caña de spinning de la misma firma, pero con un poco más de potencia.

Además de mover muy bien los señuelos (incluso los de paleta corta), la St Croix Premier PS60 MHF es liviana, algo fundamental para tenerla horas y horas en la mano y con un clima cálido, tiene muy buena acción rápida para clavar una boca dura, ososa, como la de la bicuda o la cachorra, y su largo de seis pies (1,8 m) es ideal para la distancia de casteo de estas salidas. Además, en spinning lanzás a mucha distancia y no se hace ninguna “galleta”.

El mango de corcho es fino y cómodo. Soporta bien señuelos de hasta veintiún gramos, pero se pueden castear algunos más pesados cargándola correctamente sin esforzarla. Los seis pasahílos más puntero no le agregan peso extra, pues son livianos, de una pata.

 

Como todos los productos St Croix, está hecha en Estados Unidos y cuenta con el aval de años de pruebas y usos en ese país, donde pescan sesenta millones de personas. La empleé todos los días y, además de las acciones en superficie, me di el gustazo de sacar cachorras y tucunarés de hasta cuatro kilos en zonas de correntada con piedras y señuelos de paleta corta. Lo que trabajó esta caña en esos momentos solo lo sabemos ella y yo.  Pero vos también podés experimentarlo en el exterior o en la pesca de dorados y tarariras. Te vas a acordar de mí.