Abajo los mejores

A medida que se enfría el agua de los ríos, muchos peces cazadores profundizan su área de acción. Esto sucede, por ejemplo, con el dorado, el más buscado para la pesca en baitcast y spinning en nuestro país. Frente a esta circunstancia debemos utilizar señuelos que bajen más, lo que, normalmente, se logra con la paleta larga.

Para esta época del año te recomendamos algunos que logran muy buena profundidad en pocos metros y que sirven para rastrillar correderas y veriles. Dos son los mayores enemigos de estos artificiales: los enganches y el cansancio al recoger. Si se pesca en sectores de palos sumergidos, la chance de dejarlos en el fondo se acrecienta. Una manera práctica de evitarla con señuelos que flotan es, no bien se siente el toque abrupto de algún palo, dejar de recoger para que el artificial suba sin que se haya clavado uno de los dos triples.

 

Para recoger e, incluso, para la clavada suele ser mejor una caña de acción media, de modo que la muñeca no sufra tanto con los “paletudos”. El ataque, al no ver ninguna acción de pez, es muy sorpresivo y hay que estar atentos para darle la respuesta conveniente siempre con la punta de la caña apuntando al agua.

A veces, los peces no profundizan simplemente porque baja la temperatura del agua sino que viven en capas más hondas o, como me sucedió el año pasado en Amazonas, el río Juruena había bajado mucho más de lo habitual y los trairones profundizaron en búsqueda de temperaturas no tan cálidas. Así, con mi amigo Marcos Borgatti, nos dimos cuenta, luego de muchos intentos que nos llevaron gran parte del primer día de pesca, que el “negocio” estaba en usar señuelos de paleta larga y buen volumen, los clásicos “gorditos”. El Hi Baby Crank de Tech fue el que, en mi caso, hizo diferencia, como podrán ver en las fotos.

Otros señuelos recomendables para esta búsqueda en profundidad son: Shiver Crank y Long Koolie de Tech; Deep Long, y Fat Free Shad, con paleta Square o común, de Bomber; Wally Stinger de Cotton Cordell y DD22 de Norman.