El punto que no es de ataque

No sabemos cuándo se inició este error, pero hemos leído y usado la frase “punto de ataque” para hablar del pitón de un señuelo donde se lo engancha con un mosquetón a la línea. Luego de muchas lecturas, llegamos a la conclusión de que la expresión debe haber surgido por una confusión de la traducción del inglés al castellano.

En inglés, a este pitón se lo llama “attachment point”  o “attach point”, lo que debería traducirse como “punto de sujeción” o “punto de atado”. Sospechamos que la similitud de “attach” con “attack” (muy parecida la h y la k final en algunas tipografías) es la que derivó en la traducción de “punto de ataque”.

Es interesante otra expresión que se usa en inglés para este mismo pitón: “tow point”, o sea, “punto de remolque”, el lugar donde enganchamos algo para traccionarlo. Pero, acá la que nos castiga con su sabiduría es la Real Academia Española (RAE), pues no existe el verbo “traccionar” en este idioma. Sí existe “tracción”, como un sustantivo que denota “la acción y efecto de tirar de algo para moverlo o arrastrarlo”, es decir, lo que hacemos con un señuelo desde su pitón. Y no siempre desde su pitón, porque algunos artificiales tienen el punto de sujeción en el mismo cuerpo, como, por ejemplo, ciertos sonares, con uno o más agujeritos en el lomo donde se los engancha al snap.

Los señuelos de paleta corta, por lo general, tiene este punto de remolque en la nariz. Con paletas más largas, para lograr el efecto deseado, se las ubica en la misma paleta. Al enganchar el mosquetón es importante que el pitón no tenga rebabas (jamás “rebarbas”, que se nos enoja la RAE) que incidan sobre el movimiento fluido entre el gancho y el pitón, algo que quizá no notamos como tan importante en señuelos grandes pero es fundamental en los pequeños y, especialmente, en los que hay que mover en superficie.