Setenta años y una caña

St. Croix fue fundada en 1948 como una fábrica de cañas de pesca de bambú en tramos para una cadena de ferreterías en Minneapolis. En estos setenta años se ha convertido en el mayor fabricante de su rubro en América del Norte.

En consonancia con los festejos en la casa matriz repusimos en el mercado argentino varios modelos de baitcast: Legend Xtreme, Legend Elite, Legend Tournament, Avid, Avid X, Mojo Bass, Bass X, Premier y Triumph, y tres clásicas cañas de fly: Legend Elite, Rio Santo e Imperial. Y, la gran noticia, trajimos un modelo nuevo para nuestro país: Avid Inshore, de 2,10 metros y 10-20 libras de potencia.

Avid Inshore está construida con cuerpos de grafito SCIII de alto módulo, utilizando tecnología IPC, exclusiva de St. Croix. Esta aplicación ha llegado rápidamente a ser líder en la fabricación de cañas y consiste en un diseño que elimina los puntos de transición en la vara para provocar una acción más suave e incrementar la potencia y la sensibilidad. Como para que se entienda más: en la construcción de la Avid Inshore la conicidad se logra rebajando suave y gradualmente el diámetro hacia la punta sin quiebres que generan puntos débiles.

Los pasahílos Kigan Master están construidos con cuerpo de titanio, como el sujetador del anzuelo, de la misma marca, para una protección absoluta contra la corrosión provocada por el agua salada. Se los sujeta con un empatillado transparente, de Flex Coat, de curado lento, resistente a todos los tipos de clima.  Estas condiciones la hacen una de las cañas predilectas de quienes viajan a pescar al Caribe y otros lugares tropicales.

El portarreel Fuji ofrece un agarre cómodo y sólida base de apoyo, rematado en un mango de corcho, ideal para tenerla horas sin cansarse.

En la lancha se porta maravillosamente bien. Es muy liviana, fácil para cargar y lanzar y con gran respuesta en la clava. El precio es una buena demostración entre la diferencia de un producto caro y un producto costoso. Por sus prestaciones, Avid Inshore es esto último y ya sabemos que, como reza el dicho, lo que cuesta vale, y tendremos una caña para años y años de nuestra vida de pesca.