Un señuelo para dorado

Muchas veces precisamos un señuelo que gane profundidad rápidamente y tenga una medida exacta para los habituales chafalotes y dorados de nuestro río de la Plata y sus afluentes. La vuelta al mercado de Challenger Min 11 es una muy buena noticia al respecto.

Como sucede con estos señuelos crankbaits, la paleta es clave para determinar por dónde se mueve: mide cinco centímetros, o sea, casi la mitad del largo del cuerpo del señuelo (11 cms). Por consiguiente, nada en buena profundidad, digamos un campo de dos a tres metros de hondo.

En dicha paleta tiene el punto de ataque calado, para lo cual viene de fábrica con una argolla que facilita el enganche con el snap. Tanto la paleta en forma ovalada, como el cuerpo, ahusado, pero con ensanchamientos y adelgazamientos alternativos, le dan un rolido muy especial, muy atractivo para especies cazadoras.  En la inserción de la paleta, el cuerpo es angosto y se va ensanchando hasta lograr la mayor anchura a la altura del triple delantero. Luego se adelgaza y vuelve a “engordar” hasta terminar en lenta disminución en la cola, donde va el segundo triple, siempre con el mismo sistema de pitón más argolla. Son triples finos y resistentes, muy útiles para bocas duras como la de los peces citados.

La estética está muy bien lograda con ojos 3D, agallas levemente abiertas y pintadas de rojo, y aleta dorsal saliente. Además viene en cinco colores: naranja, naranja fuerte, verde flúo con lomo azul, verde y metalizado oscuro. Las principales casas de pesca de todo el país ya lo tienen.